Con el robo del Códice Calixtino en la catedral de Santiago de Compostela, ocurrido en julio de 2011, se ha perdido la primera guía de viaje sobre el Camino de Santiago, que escribiera un monje cluniacense francés llamado Picaud.
El códice toma el nombre del papa Calixto II, quien acompañó a Picaud en su peregrinación a Compostela alrededor del año 1143. La obra se compone de 5 libros de temática variada, que tienen por objetivo ensalzar la figura del apostol Santiago. El libro más conocido es el quinto, que describe la ruta del camino de Santiago francés.
La peregrinación a Santiago se popularizó con una bula de Calixto II que concede el perdón a los que visiten la tumba de Santiago en años jubilares, es decir, en los que el 25 de julio caiga en domingo, que tienen una cadencia regular de 6-5-6-11 años.
El camino de Santiago, o los caminos porque son muchos, es uno de los mejores ejemplos de cómo el paso de personajes y la literatura deja una huella en el paisaje y en las poblaciones por donde discurre.
No podríamos tener un blog de viajes literarios sin hacer una mención especial al famoso hidalgo manchego. Con Don Quijote pasa como con algunos personajes míticos, que de tan famosos pueden resultar odiosos a las nuevas generaciones.

